Cuenca

Ciudad de arte.

Entre los ríos Huécar y el Júcar hay un torrente de arte que recorre Cuenca. Os recomiendo, al menos, dos días en la capital conquense para emborracharos de arte. Es esta una ciudad que abrazó el arte abstracto y contemporáneo veinte años antes que se hizo en el resto de España. Y eso se nota.

Para comenzar, os recomiendo visitar el museo más bello del mundo, de la mano de la Fundación Juan March. Se dice que el Museo de Arte Abstracto en Cuenca es el museo más bello del mundo; así lo afirmó en su momento el mismísimo director del MOMA de Nueva York. Doy fe de que es cierta tal afirmación.

Un museo ubicado en una de las casas colgadas que miran al río Huécar y al increíble puente que lo cruza. Sus estancias nos dejan descubrir los entresijos de una construcción del siglo XV. Pero este museo de salas reducidas, dispuestas en altura, se adelantó 20 años al resto de museos de este tipo en nuestro país. ¡Casi nada!

En la entrada al museo nos recibe una escultura de Chillida, sin duda la mejor invitación para continuar con la visita, donde otras esculturas de Saura, Serrano, de Chirino… nos acompañarán en el recorrido.

En el recorrido por el museo, se disfruta y mucho. Son varios los cuadros de Tàpies y también de Antonio Saura, entre los que destacan dos de sus obras más singulares: Brigitte Bardot y Geraldine Chaplin, puro surrealismo.

Y, además de la obra plástica, que ocupa los espacios más sorprendentes, es el propio espacio el que te atrapa en cada una de sus salas.

También en el museo destaca el Archivo Portera, un lugar que necesita de tiempo para disfrutar de toda la documentación que nos ofrece. En definitiva, os recomiendo la visita de este museo, por cierto, de visita gratuita.

La otra visita imprescindible en Cuenca es el museo de la Fundación Antonio Pérez-Centro de Arte Contemporáneo. Un lugar que no deja a nadie indiferente. Su atmósfera atrapa.

Recorrer sus salas es adentrarte en el laberinto del edificio, en un sube y baja que escarba en las entrañas de la montaña y, a la vez, se abre al rio Huécar.

Y allí, como un impulso de modernidad, descubres grandes obras, por tamaño, por importancia y por desafío a lo establecido. Y desperdicios, objetos encontrados, vistos con otra mirada, la del artista Antonio Pérez. ¡Cómo le envidio su exposición!

En el Museo de Arte Contemporáneo encuentras obras realistas, monumentales, como la del artista Nino Longobardi, Pararrayos. Hasta copias personales como la icónica obra del siglo XX, la célebre Fuente de Duchamp.

Un encontronazo con ese arte que te hace disfrutar de la propia obra y de nuestra imaginación y, a veces, de una provocación que resulta inquietante. Una se pregunta: ¿Y yo no lo vi? Si eres amante del arte, Cuenca es tu ciudad.

Sirva este articulo para homenajear a Antonio Pérez, gran artista, escritor, editor, camarada… y gran persona, que falleció en Diciembre de 2024. Ha dejado un hueco muy grande el Anda-rios, como le llamó Juan Marsé.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *